Este sábado 29 de mayo será la  presentación del Banco de Tierras de La Vall d’Ebo (Alicante). A las 19:00 h. en la Casa de Cultura , la alcaldesa  Leonor Jiménez i Joan Vicent Moll, el concejal de agricultura presentarán el acto . Intervendrán Joan Carles Caldentey director técnico de la ADR Buscatierras  y Quico Ripoll gerente de la bodega MAR DE VINS.

El acto tendrá todas las medidas de seguridad COVID (toma de temperatura, mascarilla, distanciamiento y ventilación).

El municipio cuenta con 785 parcelas agrarias abandonadas y supone una superficie cercana a 222 hectáreas .

La Vall d’Ebo cuenta con 785 parcelas agrarias en abandono con una superficie de  221,4 hectáreas . Si a esta superficie se suman las 411 parcelas de terreno cultivado, 460 de terreno semicultivado y 751 forestales, alcanzamos las 3.061,79 hectáreas,   el 93% del parcelario (potencialidad agro-forestal). El 29% de la superficie de La Vall d’Ebo es forestal con una media  de 3.34 hectáreas. Estas son las cifras más relevantes del  Estudio Preliminar del Banco de Tierras encargado  a la Agencia de Dinamización Rural Buscatierras .

El estudio realizado el término municipal en los 6 polígonos catastrales. En cada uno de ellos se detallan y contabilizan las parcelas y superficie de terreno cultivado, semicultivado, abandonado, forestal o destinado a otros usos no agrícolas. Entonces el trabajo se completa con una censo del parcelario agrícola en abandono; con su correspondiente referencia catastral, a efectos de localización. También se adjunta el plan de comunicación recomendando diferentes actuaciones a seguir, en las cuales está esta presentación.

En la web municipal estará el registro de campos que sus propietarios están dispuestos a ceder o alquilar, y el registro de personas interesadas en ampliar la cantidad de tierras que trabajan o iniciar una nueva actividad agraria. Entonces la Entidad Gestora se encarga de gestionar los contactos y facilitar los acuerdos. El Ayuntamiento se acogió a una subvención de la Diputación de Alicante para poder hacer el estudio y activar el Banco de Tierras.

La puesta en marcha de un Banco de Tierras aumenta las oportunidades de trabajo y negocio relacionados con el sector agrario. Si además se tiene en cuenta que trabajar la tierra supone gestionar el territorio, fijar población y luchar contra el cambio climático, entonces se puede considerar que es una necesaria iniciativa.